viernes, 19 de septiembre de 2008

¿Cómo cubrir el mercado accionario?

A la hora de hacer una crónica sobre la jornada bursátil, muchos periodistas caen en reduccionismos o interpretaciones equivocadas cuando intentan descifrar las causas que originaron las subas o bajas en las acciones empresarias. El error más común, desde mi modesto punto de vista, consiste en buscar “una única causa” que explique el comportamiento de todo el mercado o de determinado índice.
A modo de una guía, ordenada de manera totalmente arbitraria, pongo a disposición los puntos que considero que un periodista bursátil no puede ignorar a la hora de realizar una crónica de una jornada bursátil en el mercado accionario.

¿Qué influye en los precios de las acciones?:
a) Información de las empresas. Siempre, pero siempre, el periodista debe estar al tanto de todas las informaciones empresarias que se originaron durante la jornada. Debe mirar todas las comunicaciones que se presentaron a la Bolsa de Comercio durante la fecha, mirar las notas periodísticas que mencionen a la compañía, e incluso, estar atento a cualquier rumor de mercado. Con respecto al rumor, nunca el periodista debe confundir un rumor con una noticia. El rumor no es noticia. Puede ser disparador, en tanto y en cuanto pueda confirmarlo o consiga quien con nombre y apellido se lo declare. De todas maneras, siempre debe comunicarse con la oficina de prensa de la empresa para escuchar cuál es la voz oficial.
b) Índices. En general, el periodista está acostumbrado a mirar únicamente el ‘índice de referencia’. Sin embargo, quien desee llevar a cabo una crónica correcta, debe conocer la totalidad de los índices que existen en cada mercado y qué es lo que cada uno representa. Es decir, conocer cuál es el criterio de selección o metodología de cada índice. ¿Por qué?, porque muchas veces se puede informar que sucedió algo que en realidad no pasó, por desconocimiento sobre cuál es el universo de acciones que representa el índice y, además, cuál es la ponderación que cada papel tiene dentro de dicho índice.
Asimismo, es muy importante que la nota tenga el valor del índice (en puntos), ya que cuando se informa que el índice cayó o bajó x por ciento, pero no se pone la referencia del valor del índice (en puntos), quien recibe esa información pierde la referencia de la variación.
c) El contexto internacional. En un mundo de mercados globalizados, no puede existir una crónica bursátil local que ignore lo que pasó en los mercados del mundo. Cualquier crónica que lo haga, cae en un reduccionismo peligroso y, es muy probable, que sus conclusiones sean inexactas.
d) El contexto local. Muchas veces se menciona a la bolsa como una ‘caja de resonancia’ de todo lo que acontece en el ámbito político y económico del país. Pero la mayoría de las ocasiones las explicaciones se reducen sólo a un determinado hecho político, y se concluye que la caída o la suba de determinado índice se debió a un “festejo” o “rechazo” a tal acontecimiento. Si bien, es cierto que las noticias políticas influyen en el humor del mercado y es correcto tomar nota de ello, muchas veces se toma como único factor que originó los movimientos en el mercado, olvidando todas las demás variantes, e incluso si alguna información empresaria pesó más en determinada acción.
e) Comportamiento por sectores. Una buena estrategia para analizar lo sucedido durante una rueda, consiste en separar las acciones por bloques sectoriales. Generalmente, se mueven de manera similar ante una medida del Gobierno u otra noticia que influya en los negocios del sector.
f) Llegada de Balances. Siempre tener muy presente la fecha de ingreso de los balances de la compañía. Es un factor determinante que repercute directamente en el precio de las acciones. Pero ojo al comparar los resultados: lo correcto es hacer la comparación mensual y anual, e informar los dos datos. También mirar con detenimiento si existen resultados extraordinarios y tratar de explicar cómo lo ganó.
g) Volumen negociado. Muchas veces la información bursátil ignora este dato que resulta fundamental para evaluar si la variación porcentual de precios es representativa o no.
h) Pluralidad de voces de analistas bursátiles. Cuantos más expertos se consulte, menos probabilidades tenemos de caer en manipulaciones. Siempre confirmar que se trata de un agente registrado en los organismos de control de cada país.
i) Opiniones de consultoras especializadas: Asimismo es importante estar conectado a los reportes que realizan sobre el país o sobre determinados activos las grandes calificadoras o consultoras especializadas. Sus reportes llegan a millones de inversores de todo el mundo, por lo que impactan en las decisiones de inversión y provocan movimientos en los mercados. Cuanto más grande y respetada sea la compañía que emite la recomendación, mayor será el impacto a nivel mundial (positivo o negativo).
j) Información emitida por las instituciones del sistema bursátil. Resulta muy importante conocer el funcionamiento del mercado sobre el cual estamos haciendo el reporte. Saber cuáles son las instituciones y el rol de cada una y asegurarse de recibir las comunicaciones que de ellas se emiten.

No fue mi pretensión redactar una guía exhaustiva que los abrume, sino dar un primer paso para de a poco entrar en temas más específicos. En otras notas profundizaré sobre cada uno de los puntos y agregaré otros nuevos.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Comunicacion bursátil responsable

Con la explosión de Internet, el periodismo digital tiene la ventaja a la hora de informar la información bursátil al instante, durante el transcurso de la rueda.
Sin embargo, la mayoría de quienes hacen “el reporte de la bolsa” en los medios digitales son periodistas sin conocimiento ni preparación bursátil, hecho que los lleva a cometer varias imprecisiones y, sobre todo, están más expuestos a hacerse eco de posibles manipuladores que buscan obtener un beneficio propio con sus declaraciones a la prensa.
Por lo tanto, una primera sugerencia a los periodistas que se inician en el periodismo bursátil es:
- Responsabilidad. Siempre tener en cuenta que en temas bursátiles están en juego el dinero de la gente y el futuro de las empresas.
- Capacitación: resulta imprescindible que el periodista que cubre el mercado de capitales se capacite constantemente en temas bursátiles. Esta es la mejor manera de no comprar falsos argumentos. Generalmente, las bolsas y mercados de la mayoría de los países brindan capacitación gratuita para los periodistas. También cuentan con sistemas de becas para sus cursos de capacitación.
- No publicar comentarios ni recomendaciones off the record. Si el analista u operador no puede respaldar con su nombre y apellido una sugerencia o declaración, entonces resulta muy probable que la información sea falsa.
- Verificar que nuestro interlocutor esté debidamente inscripto en los organismos de control de cada país. Generalmente, se lo puede consultar a través de las páginas web de las instituciones en cuestión.
- No publicar rumores como hechos consumados.
- Ante una información empresaria, contactarse siempre con la oficina de prensa de la compañía. Siempre tiene que estar la voz de la empresa en una nota que la atañe directamente.
- Distinguir en las notas o crónicas cuándo es un dato estadístico y cuándo es una opinión del periodista.
- Pluralidad de voces y opiniones. Preguntarse si en la nota estamos reflejando sólo uno de los escenarios probables y dejando de lado otro. Para ello, será preciso que consultemos la mayor cantidad de voces, y si es posible, poner un pensamiento contrario para que el lector pueda ver reflejado distintos escenarios.
- Siempre publicar la fuente de la cual se sacaron datos o la información estadística. Nunca mencionar datos sin decir quién los originó y si es posible, el criterio que se utilizó para el cálculo (o metodología). Este dato es importante porque podemos llegar a inducir a los lectores a conclusiones erróneas.
- No comprar fórmulas infalibles. Y mucho menos venderlas de esa manera a nuestros lectores. Un error muy común de quienes se inician es que compran los argumentos de quienes presentan “la inversión del futuro”; el “instrumento estrella”, etc. Publicar la información siempre con objetividad y preguntar, fundamentalmente, por los riesgos de esa inversión.


El periodista bursátil nunca debe perder de vista que su nota puede “mover el mercado”, por lo tanto debe extremar los recaudos y ser excesivamente responsable y ético a la hora de comunicar.